Entrenar en sintonía con tu ciclo menstrual puede maximizar tus resultados y hacer que te sientas más cómoda durante tus sesiones. 

  • Durante la menstruación, si el dolor es intenso, opta por entrenamientos moderados que incluyan ejercicios de fuerza moderados, movilidad articular y cardio de baja intensidad (LISS). Aumenta el tiempo de recuperación y considera añadir un pequeño extra de proteínas si es necesario para mantener tu energía.

  • En la fase folicular, aprovecha al máximo tu energía renovada. Tu cuerpo está en un estado óptimo para el entrenamiento intenso, por lo que puedes darlo todo en tus rutinas. Utiliza los carbohidratos como tu principal fuente de energía para aprovechar mejor el glucógeno. 

  • Durante la ovulación, lleva tu entrenamiento al siguiente nivel. Es el momento perfecto para trabajar con cargas pesadas y romper fibras musculares, pero siempre mantén una técnica adecuada para evitar lesiones. Ajusta tu plan nutricional según tus objetivos para soportar esta fase intensa. 

  • En la fase lútea, opta por entrenamientos de intensidad moderada y maneja el aumento del apetito aumentando un poco la ingesta de proteínas y utilizando estrategias como infusiones para ayudarte a sentirte llena. 

Adaptar tu entrenamiento a cada fase de tu ciclo menstrual puede mejorar tu rendimiento y bienestar general.